Ok ok sobrevivi ao virus da Influenza, mas a economia deu um enorme e dolorido pé na bunda para todo mundo aqui, e claro que inclui ao micromicro empresário (aliás quase sempre tomamos de canudinho...). Aliás quero agradecer que muuuita gente me escreveu, entrou no msn, falou com a minha familia, todos (parecendo) preocupados pela situaçao do virus aqui no México. É delicioso saber que depois de taaaanto tempo, ainda tem uma sementinha Márcia junto a muita gente. E olha que conheci brasileiros aqui que nem a familia se preocupou em perguntar como estava.. Sim é triste, mas aquele velho cliche que diz que a gente colhe o que planta é vero...
miércoles, junio 03, 2009
10 años da morte de Jaime Sabines
Outro poeta mexicano que me lembra muuito muito a Fernando Pessoa. Estou começando a conhecer alguns dos seus poemas e apreciando cada vez mais... Como este blog está mesmo adotando o portuñol, coloco um dos poeminhas dele na sua lingua materna (e para mim língua adotiva..hahaha)
Se dice, se rumora, afirman en los salones, en las fiestas, alguien o algunos enterados, que Jaime Sabines es un gran poeta. O cuando menos un buen poeta. O un poeta decente, valioso.
O simplemente, pero realmente, un poeta.
Le llega la noticia a Jaime y éste se alegra: ¡quémaravilla! ¡ Soy un poeta!
Le llega la noticia a Jaime y éste se alegra: ¡quémaravilla! ¡ Soy un poeta!
Soy un poeta importante!¡ Soy un gran poeta!
Convencido, sale a la calle, o llega a la casa, convencido. Pero en la calle nadie, y en la casamenos: nadie se da cuenta de que es un poeta. ¿Porqué los poetas no tienen una estrella en la frente, o un resplandor visible, o un rayo que les salga de las orejas?
¡Dios mío!, dice Jaime. Tengo que ser papá o marido, o trabajar en la fábrica como otro cualquiera,
Convencido, sale a la calle, o llega a la casa, convencido. Pero en la calle nadie, y en la casamenos: nadie se da cuenta de que es un poeta. ¿Porqué los poetas no tienen una estrella en la frente, o un resplandor visible, o un rayo que les salga de las orejas?
¡Dios mío!, dice Jaime. Tengo que ser papá o marido, o trabajar en la fábrica como otro cualquiera,
o andar, como cualquiera, de peatón.
¡Eso es!, dice Jaime. No soy un poeta: soy un peatón.
Y esta vez se queda echado en la cama con una alegría dulce y tranquila.
¡Eso es!, dice Jaime. No soy un poeta: soy un peatón.
Y esta vez se queda echado en la cama con una alegría dulce y tranquila.
Publicadas por Márcia a la/s 11:19 a.m. 0 comentarios
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